Empresa minera El Cerrejón

Anunciante: Empresa minera El Cerrejón

Elemento de Estudio: Publicidad de empresa de exploración, extracción, transporte, embarque y exportación de carbón.

Marca: El Cerrejón El Cerrejón es una de las minas de carbón a cielo abierto más grandes del mundo, alcanzando una producción anual promedio de 32 millones de toneladas. Comenzó siendo en el año 1975 una empresa multinacional llamada International Colombia Resources Corporation – Intercor, una filial de la Exxon Mobil Corporation. En el año 1976 se asocia con Carbones de Colombia Carbocol S. A., y firman  un contrato de asociación por 33 años, explotación que en 1999 fue extendida por acuerdo de Estado hasta el año 2034.

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A comienzos del 2000 pasó a ser en su totalidad propiedad de un consorcio de multinacionales compuesto por BHP Billiton, Anglo American y Xstrata. Hay dos factores altamente sensibles a considerar si se tiene en cuenta la presencia de este proyecto minero en la Guajira. Uno es su población, conformada en las zonas de explotación, transporte y embarque por indígenas de la etnia Wayuu. Otro, el estado de desertificación y, por ende, por la escases del agua. Pese a que el proyecto minero genera cientos de miles de millones de dólares por concepto de regalías al departamento de la Guajira (siendo el tercer mayor productor después de Arauca y Meta), en dicho departamento, dados los altos índices de corrupción, la inversión social es la tercera menor en el país. Alrededor del 70% de la población de la Guajira vive por debajo de la línea de pobreza, del cual el 31% vive en estado de pobreza absoluta. El índice de analfabetismo asciende al 40.7% y posee la más alta tasa de mortalidad infantil del país, alcanzando la aberrante cifra de 50 por cada mil, cuando en el resto del país es de 22. Lo anterior explica por qué en el año 2016 se llegó a la vergonzosa cifra de  37.000 niños en estado de desnutrición. Por su parte, la empresa consume cerca de seis millones de metros cúbicos de agua al año (17.000 metros cúbicos de agua por día), en su gran mayoría del Rio Rancherías, que se utilizan para regar las vías para atenuar el espolvoreo que generan los camiones que transportan el carbón, mientras la población, en su mayoría indígena, se muere de sed. Esto contrasta con la escandalosa realidad relacionada con que casi en su totalidad los Wayuu carecen de los servicios básicos de agua potable y de energía eléctrica. La proporción de empleos de la población indígena en el Cerrejón solo representa el 1%, cuando se tiene que dicha población nativa constituye más del 50%  de todo el departamento[1].

El análisis presentado sobre el caso Cerrejón por parte del Observatorio se centra principalmente en el eslogan que está contenido en su logo, el cual dice: ‘El Cerrejón. Minería responsable’. Así mismo, se dirige al interés que muestra la empresa por mostrarse publicitariamente en su página de internet como responsable con las comunidades y con el medio ambiente, hecho que contrasta fuertemente con la realidad.

A pesar de los buenos oficios y de la loable intención por parte de El Cerrejón de resarcir los efectos negativos que genera la explotación y el transporte del carbón a través de estrategias de mitigación, por la manera y el grado que impacta al entorno natural y humano, no es coherente que dicha empresa se publicite como una entidad responsable, en pro de un desarrollo sostenible.

Desde la Misión, la Visión y los Pilares Estratégicos de la empresa, se habla de desarrollo sostenible en los siguientes términos: “Responsabilidad Social y Ambiental: promover activa y efectivamente el desarrollo sostenible de La Guajira, y conducir todas nuestras actividades bajo los más estrictos preceptos en materia de ética, respeto por nuestra gente, las comunidades, su cultura y por el medio ambiente”

Teniendo en cuenta el fuerte impacto de la empresa en el territorio y en sus comunidades, hablar de ‘desarrollo sostenible’ constituye un verdadero oximorón, es decir, una contradicción en sus términos. Seguramente la explotación de carbón trae beneficios económicos para la empresa y para algunos involucrados, incluso a un sector muy reducido de los Wayuu, pero esa ganancia o ese crecimiento no es generalizable para toda la comunidad, máxime si hay un desmesurado uso del recurso hídrico por parte de Cerrejón y cuando hay un notorio deterioro de la calidad del aire.

Dados los efectos negativos que ocasiona la minería a cielo abierto al medio ambiente y a las comunidades que habitan el territorio de explotación, no es dable considerar dichos proyectos como responsables. La expresión ‘minería responsable’ constituye un eslogan que conlleva al engaño, precisamente por la incoherencia del sentido que albergan los términos que la componen. Teniendo en cuenta la desproporción de las consecuencias negativas que genera dicha actividad minera con las que se derivan de la responsabilidad asumida o impuesta a la empresa, pese a sus buenas intenciones, se tiene que de dicha ecuación no se puede deducir que exista una verdadera y efectiva responsabilidad de la institución ni en términos ambientales ni sociales.

Pese al supuesto desarrollo que trae la empresa a la región, basta con mirar la realidad de la Guajira para determinar que la población Wayuu se está muriendo paulatinamente por los estragos que producen el hambre, la sed y la contaminación ambiental, siendo la población infantil la más afectada.

La Defensoría del Pueblo dictaminó en el año 2014 la “Crisis humanitaria en la Guajira”. La explotación minera en la Guajira, a pesar de la expresa política de la empresa por el cuidado social y ambiental, ha traído más efectos negativos que positivos, razón por la cual no es coherente que dicha empresa intente posicionarse publicitariamente bajo el eslogan de ‘minería responsable’; y ello se sustenta en los siguientes hechos:

En el año 2014 la Defensoría del Pueblo hace una declaratoria de la inminente ‘Crisis humanitaria’ en la Guajira, especialmente referida a las deplorables condiciones de vida de la comunidad Wayuu, dado el alto índice de morbilidad infantil, y el altísimo grado de desnutrición de dicha población. Este hecho condujo a que se elevara ante la Comisión Interamericana de derechos Humanos (CIDH) por parte del Consultorio Jurídico de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, a la cabeza de su directora Carolina Sáchica,  una solicitud de medidas cautelares, conducentes a que el Estado colombiano protegiera el derecho a la vida del pueblo Wayuu y garantizara los derechos al agua, a la alimentación y a la salud, destacando la niñez como la población que requería atención prioritaria. También fue solicitada la devolución del río Ranchería para la comunidad, el cual fue represado en el año 2010, dándole prioritariamente abastecimiento a los monocultivos extensivos de Palma, arroz y al Cerrejón. Dicha solicitud fue aceptada por parte de la CIDH  teniendo en cuenta el reconocimiento del evidente estado de vulnerabilidad de la comunidad Wayuu, se profirieron las medidas cautelares al gobierno colombiano en el año 2015, las cuales, hasta la fecha, no han sido obedecidas. Si bien es cierto que dichas medidas cautelares no atañen directamente al Cerrejón sino al Estado colombiano, dicha empresa está siendo fuertemente cuestionada por el uso indiscriminado que le está dando al agua, no sólo a la extraída del río Rancherías sino a la obtenida de los pozos profundos y de los arroyos Bruno y  Tabaco. Tal como lo manifiesta Carolina Sáchica, existe una innegable correlación entre la enfermedad, la desnutrición y la muerte infantil con la cada vez más precaria existencia de agua en la Guajira.

El otro aspecto igualmente ominoso que se le puede atribuir al Cerrejón, si se tiene en cuenta la afectación directa a las comunidades y al medio ambiente, está relacionado con los efectos adversos en la calidad del aire, bien sea en el área de explotación de la mina (la cual se explota a cielo abierto), como en el extenso corredor que recorre la vía férrea y en el puerto marítimo de embarque desde donde se exporta el carbón. Los Wayuu se han acostumbrado a ver  cómo su departamento es diariamente surcado por 7 trenes, con 120 vagones cada uno, transportando cerca de 10.000 toneladas de carbón. A lo largo y ancho de estos centros de operaciones, gracias a los fuertes vientos que circulan en la península, se encuentra esparcido el polvillo del carbón. Sin contar el territorio que ocupa la carrilera en su recorrido de 150 Kilómetros, se calcula que 68,600 hectáreas comprenden el área minera y el puerto marítimo de exportación de la Compañía el Cerrejón.

Esta afectación queda ratificada con la sentencia de la corte T -704 del 2016, que se desprende de la acción de tutela instaurada por la comunidad indígena Wayuu de Media Luna contra la Nación, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales  (ANLA), el Ministerio del Interior y la empresa El Cerrejón. La Corte es concluyente al decir que la explotación del carbón por parte de la empresa produce secuelas negativas a nivel humano y ambiental. Por una parte la práctica extractiva contamina el aire, bien sea en todas sus fases de explotación, transporte y embarque, constituyendo un peligro para la salud de las comunidades y los ecosistemas tropicales. Según los estudios realizados las concentraciones de partículas suspendidas menores a diez micras en el aire han llegado a superar hasta dos veces los límites establecidos por la OMS en periodos de exposición diarios y anuales, lo que evidencia el riesgo a la salud de la población indígena expuesta permanentemente a este material, sin contar con las secuelas a todos los ecosistemas de flora y fauna. Por otra parte, la explotación del carbón conlleva afectaciones al sistema hidrológico, teniendo siempre presente el hecho de  que las fuentes de agua para consumo humano son limitadas y escasas. Según el PNUD, el consumo de agua por persona al día en La Guajira es de 0,7 litrosmientras que, la mina El Cerrejón necesita diariamente 17.000 metros cúbicos de agua para disminuir el polvo en las vías de transporte, lo cual, según la Corte, genera aún más presión sobre la región, el territorio y el sistema hidrológico.

Dado lo anterior, el Observatorio Publicitario considera que existe un caso de ecoblanqueamiento, en el cual, principalmente, se ven evidenciados los siguientes elementos en relación a la tipología de análisis presentada: 

  • Exalta productos verdes de una empresa que no lo es

Se da cuando se promueve un producto o servicio como ambientalmente amigable, cuando el centro de la actividad empresarial es mayormente insostenible.

  • Respecto a la publicidad con la cual la empresa promueve su actividad productiva gracias al eslogan de ‘Minería responsable’ a través de su página de internet, es claro que contraviene la realidad, dado que la extracción minera a cielo abierto es una de las actividades que más impactos negativos ocasiona a todos los ecosistemas, entre los que se destacan la fauna, la flora y a los seres humanos. Por lo cual es inadecuado que se presente como una actividad como ambientalmente responsable. Por otra parte, el carbón constituye una de las fuentes de energía más contaminantes del planeta. Su uso es considerado un enorme generador de dióxido de carbono, por encima inclusive de los combustibles fósiles.
  • Utiliza palabras vagas, imprecisas e información inverificable

Se presenta cuando se utilizan términos con un enfoque suave, tales como ‘sustentable’, ‘eco-responsable’, ‘eco-carburante’, ‘100% natural’, ‘amigable con el medio ambiente’, ‘verde’, ‘limpio’, cuyas definiciones no son del todo claras o no corresponden a una información verificable.

En este caso, la publicidad que utiliza la empresa El Cerrejón a través de su página de internet está compuesta por términos vagos e imprecisos, en especial en su eslogan de ‘Minería responsable’. Así la empresa quiera tener un enfoque ecológico, sus efectos reales sobre la comunidad y el medio ambiente le impiden autodenominarse como tal.

En su logo se presenta la palabra responsable, ligada a minería, como una alusión literal a una visión ecológica de la empresa, lo cual es una imprecisión, dada la naturaleza de la misma.

  • Se aprovecha de imágenes visuales tramposas o sugestivas

Se refiere a ciertas imágenes ‘verdes’ que pretenden hacer alusión a una cualidad ecológica injustificada.

La publicidad que muestra el cerrejón en el carrusel de imágenes de su página, poco o nada tiene que ver con la explotación de carbón, todo lo contrario, busca reforzar en el visitante de la página la sola idea de que la empresa se preocupa por las gentes de la Guajira y por el medio ambiente. De alguna manera la publicación de dichas imágenes tiene como propósito sugestionar a la ciudadanía respecto a las preocupaciones medioambientales de la empresa, las cuales son injustificadas, o por lo menos, no del todo.

.             Utiliza el alivio ecológico u omite información sobre impactos negativos de los mismos

Hace referencia a publicidad de productos que son declaradamente contaminantes en su obtención o en su utilización, respecto a los cuales se destaca una característica menor de los mismos, sobrevalorándola ambientalmente en su acción.

Es sabido por todos que la minería a cielo abierto es una de las actividades que más impactan negativamente a las personas y al medio ambiente. Paradójicamente, en la publicidad de el Cerrejón no sólo se omite esa información sino que se pretende hacer creer todo lo contrario, que es una actividad plenamente responsable y que propende por el bienestar de las comunidades, centrando si visión en el desarrollo sostenible. Es claro que la empresa pretende mitigar los efectos negativos tanto en las comunidades como en el medio ambiente a través de unas estrategias sociales, de gestión de aguas y de rehabilitación de tierras, entre otras, lo cual es lo mínimo a lo que la obliga la ley, pero comparando los beneficios a este nivel con el  verdadero detrimento socio-ambiental, el Cerrejón no puede poner como leitmotiv de su publicidad el principio de la responsabilidad.    

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[1] Sacado de: http://web.archive.org/web/20140221065721/http://revistasupuestos.uniandes.edu.co/?p=1517

y de: http://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/10654/13836/2/MINERÍA%20IRRESPONSABLE%20EN%20EL%20CERREJÓN%20Y%20EFECTOS%20SOBRE%20LA%20NACIÓN%20WAYÚU.pdf

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